Dios Padre
Con frecuencia —no sé si os habéis dado cuenta—, Don Ramón, antes de rezar el Padre Nuestro en Misa, recalca: «¡Dios es nuestro Padre!». Como Padre que es, Dios nos quiere infinitamente. Un santo del siglo pasado, San Josemaría Escrivá, decía: «Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. [...] Y está como un Padre amoroso —a cada uno de nosotros nos quiere más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos—, ayudándonos, inspirándonos, bendiciendo... y perdonando» (Camino, 267). Dios nos quiere hasta el punto de ofrecer a su Hijo Jesucristo para morir en la Cruz por nuestros pecados. Es de bien nacidos ser agradecidos. Una muestra de agradecimiento por nuestra parte puede ser acompañar a Jesucristo en la Santa Misa (que es la renovación incruenta del sacrificio de la Cruz). ¡Ollo a navegantes! La confirmación comienza por asistir a Misa el domingo...